Entrevista a Lucas Martí (2º parte)

¿Ustedes encaran el proyecto y después consiguen el contrato discográfico?

No, en un momento sabiamos que podia ser una complicación porque involucras mucha gente y comienza a haber intereses más cuando participa Juliana Gattas de Miranda!. Desde el momento que la llamamos a ella ya casi sabiamos que el disco lo ibamos a sacar por el sello de ellos porque no teniamos opción. Nos costó mucho lograr que el sello escuche el material, imaginate que bola nos hubiesen dado si los llamabamos para pedirle el permiso de ella. Yo le decia a Ezequiel:
“Ya sabemos que va a ser complicado, pero el disco hagamoslo y después veamos como lo vamos a resolver en cada cosa” porque si nos poniamos a ver como era la situación no lo hubiesemos hecho nada. Fué bastante ingenuo en un punto de nuestra parte. Todo un poco de la mano del poder que pudieron haber tenido las canciones en ese momento, que era lo único que podiamos ofrecerle a la gente, que cantara una canción que le gustara. No podiamos llamar a Juliana y decirle: “Mirá tenemos tanta plata” podiamos decirle: “tenemos esta idea, esta canción, te gusta?”. La escuchó y le gustó.
Yo queria que estuviese Deborah del Corral por ejemplo, me encanta su voz. Ni la conozco a ella personalmente, sólo la ví cantar, eso era lo que me importaba. No me importaba si era conocida o nada, me gustaba que canta muy bien. Pero no llegamos a coordinar y en algún momento sé que vamos a hacer algo. Aldana, María Fernanda, también de El otro yo, me hubiese gustado que esté, tampoco lo pudimos coordinar. Hay un montón de chicas que podrían cantar, montones, pero creo que se dió algo bastante equilibrado en el disco.

Fue bastante organico, natural…

Y si, si porque aparte hasta el momento en que el disco lo mandamos a un sello, no hubo nadie de intermediarios más que nosotros y las chicas. Eso es muy importante.
Este disco no lo podemos hacer de otra manera, por más que hagamos otro disco y tengamos más producción no podriamos hacer que las chicas las llame alguien, porque ya se pierde inmediatamente la onda. Yo cuando lo veo al disco, cada vez que veo la tapa y eso, me parece un logro, como algo que digo: “wuahh que bueno haberlo hecho”. Me sorprendió a mí mismo a esta altura, no es que yo sea un viejo choto, me sorprendió que haya salido algo nuevo. Inclusive me renueva a mí también, me dió un aire nuevo, más ganas de retomar lo mío.

¿Cuanto tiempo pasó desde que empezaron hasta la edición del disco?

En verdad no pasó mucho tiempo, a mi me dá la sensación de que pasa un montón. Lo empezamos en el verano del 2007, hace un poco más de un año. Ahí grabamos el primer tema con María y con Juliana, después, algo loco que pasó fué que alguien me habló de Javiera Mena, yo no la conocia. Justo vino ella, le mandé un mensaje por el myspace porque escuché un tema y realmente me llamó mucho la atención. Encontré inclusive elementos muy familiares a mí. Me contacté con ella y me confesó que conocia mi música hace mucho tiempo. Fué algo divino. El disco que hizo ella “Esquemas juveniles” me gusta desde que empieza hasta que termina. Fué lo mejor que escuché en mucho tiempo. Así que fué para mí muy especial que estuviera ella.

Lo que me me gustó de la participación de Javiera en el disco, es que los temas le encajan justo, la mayoría de los temas tienen esa característica, pero la veo más versátil a María Ezquiaga por ejemplo.

Igual existió siempre un 40% de riesgo. “Mirá, Javiera puede cantar este tema, le quedará bien el tono? sí bueno”, pero no lo pudimos repasar nunca. Llegó al estudio, le pusimos el tema y a ver que pasa. Igualmente no tuvimos ningún problema con eso, sí cambiamos algunas cosas, pero pequeñas. Yo quería que estuviese una amiga mía que se llama Tamara que es del grupo Limpiaisla de Rosario, que tenian otra banda antes que era Celestito.

Si recuerdo…

Bueno, no logré coordinar con ella, tampoco pudo estar…

Una cosa que me llamo mucho la atención es la relación de padre-hijo en las letras, ¿donde te paraste vos para componerlas?

Quizás hay algunas circunstancias personales que no tienen que ver con haber sido padre pero… a esta altura, de lo que me pasa a mí, a veces pienso: “y de que puedo hablar si no es de estas cosas, que lo que le pasa a la gente?”. Yo escucho bandas, como Los Violadores que cuentan una historia que se compran un auto rojo y salen a fusilar gente y me re copo, pero yo siento que eso no lo puedo escribir. ¿De cuantas cosas podés hablar? Podés hablar de que hay guerras, no sé, pero no son tantos los temas que yo siento ahora que puedo tocar. Yo habló de los celos, de los sueños y las frustraciones. Igual tomé un poco todo ese tema de una manera bastante dramática y drástica, un poco a drede porque es mi manera de novelizar las cosas. Me gusta cierta cosa dramática.
También el hecho de escribir para mujeres me despierta cierta cosa. Vos cuando ves una chica y te gusta, en tu mente estas viendo también si te gustaría tener un hijo con ella, si te gustaría vivir con ella, un montón de cosas que quizás ni son concientes pero las estas pensando. Yo cuando escribo acerca de mujeres me pasa eso. Si supiese explicar tan bien como es que puedo escribir esas cosas… yo creo que es más inconciente.

En general, ¿en que momentos escribís? ¿En los momentos que te sale o te lo propones?

Pocas veces tomo algún apunte de una letra sin tener la música. Ya digamos, me atrevería a decir que odio las letras con poesía. Es una cosa muy de otra época. Me puedo tomar ese relax a nivel de hacer complicaciones musicales, esas cosas pero la letra para mí es algo casi urgente. Tiene que ver con estos tiempos, estos tiempos para mí son como rápidos. Yo siento, no sé si logro, yo te puedo decir cual letra del disco es tonta. “Patrullero” es una letra tonta, tonta en el sentido de que no escarba más allá…”IOA” también… No sé como lo disfruta la gente, quizás hay gente que no entra tanto por las letras. De repente, por ahí el disco lo terminan escuchando chicos que tienen 16 o 17 años que por ahí no hacen tanto foco en esa parte.
Hace un par de discos que vengo diciendo: “Bueno, usemos dos teclados, usemos el mismo sonido de batería, el mismo bajo” Un disco con un sonido. Acá no podemos hacer eso. Porque al haber diez, doce cantantes diferentes es como que cada una tiene su estilo. Yo realmente compongo muy diferente por ahí hago un tema re ochentoso o hago un tema que tiene más que ver con un bolero o con música de antes de los ’60. No podemos encasillarlo, más si queremos que participen Mariana Baraj y Noe Mourier de Coco.

¿Hay segundo capítulo?

Las canciones están, así que algo vamos a hacer.

En general tocas muchos instrumentos en tus discos, ¿por qué lo haces?

Yo creo que hay cosas que las puedo hacer mejor por el hecho de que las entiendo profundamente. Igual creo que es una cuestión práctica basicamente. Ahora hice un disco nuevo como solista en el que practicamente no toqué casi ningún instrumento. Donde lo hice con mi banda: Marcelo Baraj, Alejandro Carrau, Ezequiel Kronenberg y Nico Pedrero. En “Tu entregador” tampoco toco casi ningún instrumento, eso cambió ahora a partir de este disco. Pero son discos en los que ensayamos y grabamos en dos días. En un proyecto en que nos juntamos en estudio, como fué “Papá”, que tenemos todos los elementos ahí, tenemos la batería, yo toco la batería hace bastante.
Sé que lo que voy a hacer lo puedo hacer, si no lo puedo hacer llamo a otro. Es una cuestión práctica, con Ezequiel nos juntamos para hacer por ejemplo “Supermal”, yo sabía como queria que sonara el tema, que sea algo así como New Order de la primera época. Yo lo podía tocar, pero le dije: “para este tema llamemoslo a Marcelo Baraj, él este ritmo lo va a tocar perfecto”, y bueno lo llamamos y perfecto. Hacía falta otra cosa, de Dieguito Arcaute, él iba a grabar dos temas, a él se le había ocurrido otras cosas, un hi-hat muy grande, buenismo, entonces lo grabamos pero después había quedado muy ruidoso el tema, María vino a meter la voz y era un quilombo, entonces dijimos: “que hacemos?” y Ezequiel me dijo: “metete y grabalo”. Es una cuestión práctica. Yo puedo meter un teclado, pero la parte de piano que toca Jacinto yo no lo puedo hacer, es re de pianista.

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Entrevista a Lucas Martí (2º parte)

Entrevista a Lucas Martí (1º parte)


Foto: Ezequiel Muñoz, cortesía fotolog.com/masufrita

Lucas Martí es un músico único, es uno de los solistas más talentosos de la escena local y uno de los personajes más interesantes, por el peso de sus ideas. Además lleva sobre sus hombros la liviandad de haber creado y recreado A-Tirador Láser, banda desintegrada en el 2004 y que empezó su carrera en el año 1994. Esta entrevista la realizé hace un mes masomenos en un bar, con el fin de hablar sobre el disco Varias artistas y sobre su música.

¿Cual es la génesis del proyecto? El de Varias artistas.

Es mas o menos la misma que la de otros proyectos míos, que es seguir encontrando espacios para transmitir canciones, música, letras, pensamientos, tal vez en una idea diferente, pero es basicamente la misma corriente que me lleva a hacer los discos que hago yo en otro formato. La génesis igual no sé bien que seria.

En que momento dijiste: “No esto no lo puedo cantar yo, esto lo cantan las chicas…”

En verdad, yo iba a hacer unas grabaciones, queria un poco repetir la misma idea que con “1er y último acto de noción” y “Simplemente” que eran uno acústico y otro eléctrico, despúes de “Tu entregador”. Quise hacer algo así, de nuevo, pero Ezequiel Kronenberg, que está trabajando conmigo, un poco me tiró abajo esa idea y me dijo que tenia que esperar un poco porque recién habíamos sacado el disco, él no compartia mucho. Se me ocurrió lo de las chicas, a los días lo llamé y le dije: “mirá yo quiero grabar algo” , le conté y él se entusiasmó ya que le pareció que era algo bueno para hacer. Aborté esa primer idea y solamente de esos discos que pensaba hacer hay una sóla canción que no está escrita para el disco “Papá” que es “Patrullero”, ese podría ser el disparador de todo, es la única canción que no estaba pensada para ese proyeccto.
Después hay otros antecedentes. Yo había hecho una canción para Emme, Mariana Vitale, que es un tema también del disco que es “IOA”. Ese tema se lo hice a ella hace dos años; para un disco de ella que finalmente no se editó. A mí me gustaba la canción pero no le iba a cambiar la letra para cantarla yo, así que quedó ahí. No la terminó cantando ella, pero con esas dos canciones empezamos.

¿En que difiere la edición de este disco con uno solista tuyo? Y cual sería el objetivo de este

Es diferente. Yo hago de músico y compositor pero no tengo un rol ni escénico ni a nivel de imagen, de que el producto se promueva a través de mi imágen. Yo en vivo soy un guitarrista que está ahí y no voy a saltar o a vestirme de manera relevante como para llamar la atención. Es relamente muy atractivo para mí, de hecho soy más guitarrista que en mi proyecto solista que es una tarea que estoy dejando de lado y ahí solamente me tengo que ocupar de eso, de la guitarra y de la producción. ¿El objetivo? Sí hay un objetivo que es el mismo de siempre…hacer canciones y pasarla bien. A mí lo que más me gusta, esto creo que lo descubrí este año, que lo puedo decir, me gusta más hacer canciones que grabarlas, que tocarlas o que cantarlas. Me parece que entre todas las características que yo puedo tener, es mi fuerte. Después si yo la canto o no la canto yo para un disco mio o no, eso ya es otra cosa.

¿No te importa tanto?

No es que no me importa, no es tan importante como el hecho de tener una canción. Para mí es casi como un cofre de algo valioso, valor. No soy de los que tienen setecientas canciones; sé que tengo dos, tres discos que los voy a sacar en algún momento que están buenos que realmente son algo que a mi me permite seguir adelante. Si no hay una canción no hago nada. No soy un músico virtuoso que puede interpretar las canciones de otros o hacer arreglos, no es lo mío, yo se hacer canciones, no tengo una vida activa de músico que hace otra cosa. De repente alguna vez participé en algún proyecto tocando la batería, que me gusta mucho, pero fueron cosas como muy aisladas, con el tiempo me fuí dando cuenta de que eso es lo que puedo dar.

Humildad…

No soy muy humilde la verdad…

¿Como fué la elección de las chicas y cual te quedó afuera?

Las chicas las elegimos un poco por cercanía, calidad humana y por conexión. Pasaron otras cosas igual, no es que nosotros pudimos elegir y dijimos: “esta sí esta no”, osea, se generó otra cosa, una onda. Nosotros tenemos muy buena onda con María Ezquiaga de Rosal, a partir de eso se fueron abriendo otras posibilidades. El disco lo hicimos con Ezequiel, él me ayudó con la producción y entre los dos tocamos los instrumentos. Estabamos bastante ansiosos por llevar adelante el disco, entonces no sé si nos tomamos el tiempo y la dedicación para decir: “Bueno a ver escuchemos como quedó esta parte”, fué más urgente todo y como lo pudimos hacer. Quizás ahora podamos hacer algo más exigente, inclusive también con las chicas mismas.

Entrevista a Lucas Martí (1º parte)

Varias artistas en El Victorial el 8 de Mayo


Varias artistas, Lucas Martí y Ezequiel Kronenberg en otro acústico de Papá

El disco es prolijo, limpio y orquestado. En vivo las presentaciones de Papá han sido todo lo contrario. Eso le quita, pero también le añade el condimento rockero, que no está tan presente en el disco, por supuesto, no es un disco de rock propiamente dicho. De todas maneras hay algo que es real, no le debe ser nada fácil a Lucas Martí coordinar tantas voces, tantas cantantes con tantos proyectos propios, aunque a favor de Martí y Kronenberg es que el disco es increíble y que el “dream team” femenino del indie que consiguieron también lo es; además le hicieron cantar a cada artista el tema que mejor le cabe a su medida y voz. Lamentablemente, en el vivo, como no todos los temas son interpretados por la cantante original, ha hecho que la voz no queda específicamente a la medida, lo que no quita que un solo tema muy bien interpretado termine conmoviendo a toda la audiencia, tal es el caso de “Mi tesoro” interpretada por Mariana Baraj en La Trastienda (en la noche que compartieron Rosal y No lo soporto), en una versión realmente conmovedora y en este show una canción nueva o que habrá quedado fuera del disco interpretada por Noe Mourier (Coco), tan hermosa como brillante por su letra y por la interpretación y el alma que le puso Noe ó “Por él a vos” interpretada por la divina Emme, también este jueves.
“Los sabios primero se quejan, despúes colaboran, las personas comunes primero colaboran pero despúes terminan quejandose dejando todo”, ya dije lo malo o más o menos ahora destaco lo brillante de Varias Artistas. Convengamos que El Victorial es un teatro un poco deforme, algo maltratado y con un ambiente, diríamos, lúgubre, ideal para el funeral de Papá. En esta oportunidad tampoco estuvieron todas las artistas, como el primer show en La Trastienda, pero se sumaron otras que no habían estado y no fué de la partida Juliana Gattas, quien desborda en símpatia y profesionalismo cada vez que sube a un escenario. Esta vez cantaron: Paula Meijide, Emme, Maria Ezquiaga, Liza Casullo, Naila Borenztein y Noe Mourier.
La canción más apretada, como decirlo, que más asfixia genera en el disco es “A un lado mamá” tanto por su desgarradora letra como por la interpretación de Naila. El jueves Naila subió al escenario enfundada en una calza negra y con dientes apretados cantó el tema, mientras estrujaba y retorcia sus manos, al tiempo que la atmósfera se hacia gelatina a su alrededor… conmovedor y tenso momento.
Una de las canciones más lindas y más arriba del disco “I.O.A.” la hicieron Emme y Paula Meijide, digna y muy bonita versión. Otro momento interesante fué con “Diario” por María Esquiaga y Paula Meijide, muy sueltas las dos, con la presencia muy profesional de María.
“Supermal” estubo a cargo de Paula Meijide y Noe Mourier, estubieron superbien. Otro segmento muy interesante fué la interpretación de Liza Casullo de “Todos iguales” con Jacinto en el piano.
Sobre el final, desde otra parte del teatro, donde hay un bar, comenzó un show de “otra artista” con un sonido medio cumbiero que se colaba en el show, que era de tono intimista y acústico, cosa que tapaba el sonido en el teatro. Así Lucas tomó el micrófono para agradecer a la gente y pedir disculpas por los problemas de sonido que esto generaba y explicó que aún no había podido hacer el show con banda, pero que igual preferian ir haciendo estos shows así como para ir hacerle llegar a la gente algo de lo que se verá más adelante, que es un show completo, con banda, en Niceto, el viernes 6 de junio.

Varias artistas en El Victorial el 8 de Mayo